disidente_log

VERDAD FALIBLE

logo decision

N28 — OCTUBRE 1985
«EL DISIDENTE»
Madrid — España



Mientras temamos las consecuencias del conocimiento, de las revelaciones que afloran a la superficie cuando se investigan mitos o misterios que aún restan por explicar, la esperanza de una convivencia social racional quedará más y más lejos de nuestro alcance.
Reconozco en esa afirmación una proyección algo exagerada de lo que dice Jeffrey M. Masson sobre las consecuencias de la renuncia de Freud a la teoría de la seducción. La conclusión esencial de Masson habla del miedo a la verdad; en un sentido muy concreto: el del analista que se acobarda ante la historia real de su propia ciencia y que, por ello, nunca logrará afrontar el pasado de ninguno de sus pacientes.

No creo que al lector de esta página le extrañe la mención de personajes que disienten ante (y por) diversas circunstancias. Más bien debe reconocer en ello una versión específica de lo que se llama «cita de autoridad», —reforzada aquí por la presunción de semejanza—. En cambio, nadie puede pensar que se trae a Masson, autor recientemente condenado por la comunidad científica a que pertenece, como primicia informativa ni como piedra de escándalo oportunista. Los medios de comunicación, televisión incluida, ya se han ocupado de él. Su libro, «El asalto a la verdad», es lo que nos importa.
Freud en 1938
Para un observador imparcial, la escuela freudiana se presenta plagada de deserciones. A las más notorias y conocidas de Alfred Adler y Gustav Jung hay que añadir la de Sandor Ferenczi. Todas las disensiones se producen en vida del fundador, aunque la de Ferenczi, a juzgar por los elogios «post mortem» que él recibió, no se habría producido nunca. Sin embargo, el discípulo aventajado, que había ostentado la primera cátedra de psicoanálisis durante el breve período de la revolución húngara de 1919, fue repudiado. y lo fue de un modo subterráneo y lamentable, no sólo por el maestro, sino por todos los componentes de la primera cúpula del movimiento psicoanalítico.

El interés del libro de Masson, escándalo y publicidad aparte, se cimenta en la exposición directa de documentos inéditos o de alguna manera ocultados, hurtados a la curiosidad pública. De estos últimos destaca precisamente el que se debe a Ferenczi, titulado «Confusión de lenguas entre adultos y el niño». El juicio del lector no comprometido con el psicoanálisis, no ya por interés económico sino por desconocimiento de la jerga técnica, se ve gratificado por la claridad expositiva y la ingenua emotividad de este artículo. La investigación de Masson ilustra además hasta que punto fue indeseado el alumbramiento de ese texto y, sobre todo, su lectura en el congreso de Wiesbaden de 1932.

Nos separan hoy más de cincuenta años de la exposición pública de unas ideas que retrotraían el diagnóstico de la histeria y otras neurosis a sucesos traumatizantes padecidos en la infancia: sucesos reales, no invenciones producto de fantasías del paciente. Freud había sostenido una hipótesis semejante, —la histeria como resultado de la seducción real del niño—, otras cuatro décadas antes, pero pronto la desechó. Hasta qué punto es importante todavía saber dónde estaba la verdad no es una cuestión académica. Crece el número de personas que necesitan ayuda psicoanalítica; se aducen razones muy diversas para explicarlo, ejecutivos «estresados», ciudadanos en paro, gentes agnósticas... ... tantos usuarios potenciales tienen derecho a una verdad no falible. Este asalto no será el último.
__________

Fabian Zola

a Conceptos Valid HTML 4.01 Transitional