«Cuando golpeo, golpeo fuerte»
lema de la "tortuga_fabiana"
EVITAR la confrontación directa fue la estrategia utilizada hace más de dos mil años por Quinto Fabio Máximo para consumir la paciencia de Aníbal.
Pegado a los flancos del ejército cartaginés, manteniéndose en los escarpes donde la caballería no podía alcanzarlo, Fabio vigilaba cachazudo y aprovechaba cualquier descuido del enemigo: degollaba a los soldados que se rezagaban, cortaba las columnas de suministro mal protegidas, incordiaba con fulgurantes ataques por sorpresa seguidos de retiradas no menos rápidas; en suma, hacía todo lo que suponía desgaste para las tropas de Aníbal menos enfrentarse en batalla abierta, como mandaban los cánones.
Tal actitud valió a Quinto Fabio el apodo de Cunctator, apelativo que ha sido traducido en los libros de Historia por Contemporizador, versión algo imprecisa de la potente palabra latina.
LA REFORMA social apoyada en principios morales y asumida por propia convicción ha sido el objetivo de la organización socialista británica que tomó el nombre de «Sociedad Fabiana» (The Fabian Society) en memoria del Cunctator. Contemporizar significa transigir y también dar tiempo al tiempo, matices ambos que cuadran perfectamente con el programa fabiano para el logro del deseable consenso social; parece cuestionable, sin embargo, que en aquel significado cupieran las restantes prácticas de Quinto Fabio. Una divagación sobre esta imperfección semántica no es absolutamente banal porque en la actualidad compartimos —disfrutamos o soportamos, según el caso—, un sistema de raíces fabianas.
EN LAS ELECCIONES inglesas de 1892 el partido Liberal había adoptado el programa fabiano de reforma social, el Programa Newcastle, con el que ganó. Muy poco después, según fuentes ya históricas, los liberales traicionaron la filosofía que les había llevado a la victoria electoral. La capacidad de los contemporizadores para seguir en su línea fue así puesta a prueba y, naturalmente, continuaron; siguieron fieles a la creencia de que un inteligente colectivismo, en palabras de G.B. Shaw, desgastaría finalmente tanto al conservadurismo como al liberalismo oficiales.
Es obvio que a la previsión fabiana, además de la falta de urgencia de sus protagonistas, le faltó también considerar la posible mutación de su «Comandante Bárbara» de ayer en la «Dama de Hierro» de hoy. Sin embargo, dejando a un lado los usuales fallos premonitorios, el fracaso de una utopía colectivista —asumida, no impuesta— reside en las debilidades de quienes se apuntan sin sopesar los sacrificios que tal ética impone. Si son detestables, por cínicas, las exigencias ultramontanas de juego democrático, de quienes precisamente quieren acabar con él, tampoco son encomiables, aunque sean legales, los incrementos acelerados de patrimonio bajo etiquetas socialistas de cualquier cuño. El realismo y conocimiento de la naturaleza humana del gran dramaturgo fabiano había advertido ya esta debilidad al lamentar la escasez de hombres de valía que fueran también «permanentemente» desinteresados. En su conferencia del 6 de febrero de 1892, en Essex Hall, donde Shaw explicó lo que había hecho la Sociedad Fabiana y cómo lo había hecho, dijo: es más fácil encontrar mil hombres que sacrifiquen sus intereses una vez, que un solo hombre capaz de hacerlo dos veces.
Extrapolado este aserto a nuestro pasado electoral mediato, cobra significado el híbrido «psobianismo». __________ Fabian Zola
 ADENDA a fecha 14 de enero de 2009.
Han transcurrido casi cinco lustros desde que escribí lo que antecede. Esa distancia temporal, sin embargo, no ha destruido la esencia de lo argumentado. Tampoco mi devoción por las obras del ilustre dramaturgo. Las ediciones «Penguin» de Saint Joan, Androcles and the Lion, Man and Superman y Major Barbara, siguen entre mis libros, aunque fue probablemente la lectura de la traducción de Fabian Essays in Socialism la que me movió a escarbar en la historia del "Cunctator".
En el nacimiento de la Sociedad Fabiana (1884) tuvo George Bernard Shaw un papel preponderante. De hecho fue autor de A Manifiesto, que con Why are the Many Poor, de W.L. Philips –pintor de "brocha gorda"– fueron los dos primeros "manuales" fabianos y, en esa línea, pueden ser considerados los textos fundacionales del Independent Labour Party [1893].
La mediación de tácticas e ideas que los fabianos introdujeron en la política británica*
podrían muy bien ser comparables a las que pretende aportar a la política española UPyD, el partido minoritario recién nacido. ___________
* la Enciclopedia Británica los define literalmente como sigue:
»... a middle-class Socialist group that aimed at the transformation of English society not through revolution but through "permeation" (in Sidney Webb's term) of the country's intellectual and political life.«
|