escriba_log

DE APARICIONES, EXTINCIONES E INFINITUD

logo

Nº 60 — DICIEMBRE 2004
Quilmes — Argentina



No es fácil cerrar un año sin dejarse llevar por lo fácil, es decir, por el relato comprimido de los sucesos más notorios que once meses han servido en bandeja a cualquiera que escriba. No importa que la necesidad de escribir sea gratuita, subvencionada o compulsiva: los hechos relevantes del pasado inmediato bailan insolentes en la retaguardia de la memoria del escribidor.
Digo que no es fácil resistirse a lo fácil y sin embargo me voy a resistir. Algún lector ocasional agradecerá que no recurra al repaso de las atrocidades del 2004. Tampoco voy a desarrollar la reflexión (menos truculenta pero más catastrofista) sobre qué podemos hacer la gente de a pie para convencer a los gobernantes descerebrados de los efectos devastadores del "cambio climático" que ya ha dejado obsoletas las primeras previsiones. Esa reflexión será oportuna cuando se perfilen los propósitos de la Administración USA nacida hace un mes.

De las tres preguntas tópicas, ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿adónde vamos?, quien pretendiera anotar cuál ha sido la más "visitada" por mí en estas páginas no dudaría en marcar la tercera. La razón es obvia: cualquier pista que pueda esclarecer una chispa del futuro que nos aguarda me ha parecido de superior e inmediato interés, mientras que disertar sobre nuestra esencia y procedencia en unas pocas y distanciadas entregas de "a folio" se me asemeja a la vana discusión sobre el sexo de los ángeles.
Sin embargo, por una sola vez y para cerrar el año, voy a permitirme una brevísima incursión en ese movedizo territorio examinando el siguiente aserto:

Había transcurrido un tiempo infinito cuando aparecimos en el escenario que llamamos "realidad". Cuando se extinga nuestro ciclo desapareceremos y después seguirá otro tiempo infinito.

Sean cuales fueren las creencias de quien lo lea, el aserto le es aplicable. La opinión de los creyentes en "otra vida" queda salvaguardada por el concepto de infinitud, el mismo al que la ciencia racionalista se ve obligada a recurrir para sostener sus hipótesis y ecuaciones. La intelección del aserto sólo se complica cuando empezamos a preguntarnos por las razones, las "causas" de nuestra aparición. Porque todo lo que podemos asegurar —lo que nuestro existir nos permite constatar— son "efectos", y éstos apuntan hacia la extinción total. De ahí la pregunta: ¿para qué entonces tamaño derroche de millones de vidas —no sólo humanas— insertadas entre dos infinitos tiempos muertos?
El retorno a un universo azoico, sin vida, es una hipótesis mucho más consistente que su contraria. No sólo por la entusiasta colaboración que nuestra especie le presta al proceso de destrucción para acelerarlo, sino porque las leyes físicas que hemos "descubierto" no nos dejan otra salida. Ciertamente el razonamiento está lastrado por la presunción de que es aplicable a todo el universo lo que sabemos de nuestra galaxia, pero de momento habremos de conformarnos con eso. Mientras no se venga abajo el concepto de infinitud, los creyentes aguantarán el tipo y hasta morirán felices. Los racionalistas, rigurosos o dubitativos, seguirán esperando de los científicos alguna noticia optimista ... para que, por lo menos, tenga sentido felicitar el año nuevo.
__________

FAB.


Cuatro meses después de escrito lo que antecede, leí el primer libro que publicó el matemático y astrofísico Richard Gott. Le puso el sugestivo título «Viajes en el tiempo» que apostrofó "y el universo de Einstein."
Los párrafos que he seleccionado a continuación dan razón por sí mismos de la conexión científica con lo intuido arriba.

Bucles del tiempo En nuestro modelo no existe un suceso inicial; todo suceso tiene otros que le preceden. y aun así, el Universo posee un origen finito. En concreto, en el bucle temporal de abajo, cada suceso está precedido por los que se hallan sobre el bucle en sentido contrario a las agujas del reloj. Supongamos que vivimos en el universo de más a la derecha, el más exterior del árbol. Si hay un número infinito de ramas, es probable que pertenezcamos a una que se haya formado mucho después que el primer universo. Remontándonos en el tiempo, descenderíamos por nuestra rama hasta el universo que hay más a la izquierda, después bajaríamos por él hasta el tronco principal y, llegados al bucle, lo rodearíamos eternamente.`[...] En nuestro caso, dado que la relatividad general permite geometrías curvas, podemos tener un Universo que tiene un comienzo sin que haya un suceso primero. Él es su propia causa.
Quienes afirmaron que el Universo debe tener una causa primera o, en caso contrario, haber existido desde siempre no consideraron los espacio-tiempos curvos. El problema de la causa primera queda así resuelto, algo imposible de concebir antes de que la relatividad general fuera formulada.
[...]
Lo que cada cual deduzca de nuestro modelo dependerá de sus supuestos iniciales. Ateos y panteístas tal vez encuentren atractiva la idea de un Universo que se crea a sí mismo. Como creyente, no puedo negar que un Universo así es un concepto problemático, pero muy posiblemente el Universo sea problemático en cualquier caso.
___________

Richard Gott: «Viajes en el tiempo» :: ISBN 84-672-1022-2

a Conceptos Valid HTML 4.01 Transitional