Así ha enjuiciado más de un periodista los 26 años de pontificado del papa que murió el día 2 de abril. No es muy original la gastada metáfora. Dudo que haya habido en la Historia un solo dirigente, religioso o laico, cuya gestión no tenga algo luminoso y algo sombrío. Lo opinable y discutible es la proporción. Diecisiete días después del óbito, Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, fue elegido sucesor de Juan Pablo II en un cónclave casi relámpago. De diecisiete periódicos de la prensa italiana e internacional, doce le habían dado como "papable", colocándolo, ex aequo con Claudio Hummes, en el tercer/cuarto puesto de los 31 nombres que tenían alguna posibilidad *. La avalancha de información escrita, radiada, televisada y volcada en Internet durante las dos semanas y media de interregno, rebasó los límites que pudo tolerar el receptor más entusiasta. Por ello condenso en una reflexión mínima mi contribución al maremagno:
La iglesia católica romana ha mostrado urbi et orbi ** su capacidad de convocatoria; su poder, en suma. La presencia masiva de la juventud en las exequias de Juan Pablo II valora por sí sola los efectos proselitistas del esfuerzo del pontífice en sus viajes alrededor del mundo. Los cuadros dirigentes de los gobiernos del futuro se formarán (se están formando ya) contando con los más capacitados de esos jóvenes. Si apuntan en la dirección adecuada y maniobran con acierto, las tensiones entre las tres religiones monoteístas, hoy exacerbadas, se podrán rebajar hasta templarse en la convivencia pacífica real y necesaria: entraríamos ¡por fin! en el reino de las luces. Si apuntan en la dirección equivocada, se sumarán a las tensiones exteriores otras que bullen en su interior —la Teología de la Liberación, por ejemplo—, y la discutida profecía final de San Malaquías se cumpliría, para terminar sepultando a creyentes y no creyentes en el reino de las sombras.
Aquellos cuadros habrán de obedecer ahora los dictados de S.S. Benedicto XVI, hasta ayer Gran Inquisidor, quien considera el ateísmo moderno y el secularismo deshumanizante como las plagas de nuestro tiempo. _________
* periódico EL MUNDO, 4 de Abril
** como es sabido dícese de la bendición que el Papa imparte a Roma y al mundo entero. Utilizado como adverbio de lugar: "a todo el mundo y en todas partes"
FAB.
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