escriba_log


   INOCENTES BAJO SOSPECHA
 

logo

Nº 110 — DICIEMBRE 2009
Quilmes — Argentina


... incluso en Nueva York –y seas quien seas– hay ciento cincuenta veces
más posibilidades de ser detenido de que te atraquen por la calle.
Josh Bazell, «Burlando a la Parca» [2009]

    HACE bastantes años pasé por una situación inquietante que ha regresado a mi memoria en paralelo a la lectura del libro del que procede la cita del epígrafe. No fui detenido pero faltó muy poco.
Conducía tranquilo, ya estaba a menos de una manzana de la entrada al parking descubierto de la institución donde trabajaba. De repente tuve que dar un frenazo brusco: un coche me rebasó por mi derecha y se puso delante de mí. Lo normal habría sido dejar pasar el incidente. A menos de cincuenta metros tenía que doblar, y otros veinte más allá rebasaría la barra alzada del parking. Pero el conductor de la "pirula" redujo su velocidad, ignoro por qué razón, y eso me movió al desquite: aceleré, lo pasé por su izquierda y hasta pude devolverle la jugarreta colocándome delante de él a tiempo para girar y escapar hacia mi destino. Unos segundos después el conductor "rival" aparcaba junto a mí, bajaba de su vehículo y desabrochaba la cartuchera que llevaba al costado del uniforme. Tenía ante mí un policía –un sargento, creo–, que viajaba solo, imagino que en su coche particular camino de su acuartelamiento.
Para explicar cómo salí del impasse no tengo espacio suficiente hoy; pero lo encontraré en el futuro si, pensándolo más despacio,  considero que las iniciativas que tomé "sobre la marcha" pueden servirle a cualquiera que se encuentre en una situación semejante... aunque los dictados de la improvisación sean, por naturaleza, intransferibles.

Burlando a la ParcaDer Prozess     Al mismo tiempo que sin pretenderlo recuperaba esa experiencia, trabajaba intencionadamente en otra "recuperación": la del largo artículo que escribí hace 30 años después de salir, emocionado, de la representación teatral de «El Proceso». Puede que las fechas de ambas aventuras, la inquietante y la lúdica, fueran muy próximas, pero no puedo saberlo ni tampoco hace al caso.
Para destacar el eterno retorno de lo que se vive/escribe [de 2009 a 1914 entre las citas literarias] basta con atenerse al párrafo de menos de veinte palabras que abrió el libro de Kafka, «... José K., sin haber hecho nada malo, fue detenido una mañana.».
La irrefutable conexión de Vida y Literatura, obliga a pensar que es esta última, y no la Historia, la maestra de aquella y a la que, en consecuencia, vale la pena tomar en cuenta.

    Me hubiera gustado despedir el año felicitando a los lectores con reflexiones exultantes, las que se esperan y repiten (lastradas de cierta fatiga) para la ocasión. Pero, como decimos en España, "el horno no está para bollos" y los políticos se desdicen y contradicen sin avergonzarse siquiera. Considerando lo cual (y por si en Argentina la situación no es más diáfana) aparqué los Merry Christmas! y opté por orientar mis argumentos hacia una de las demandas capitales que informan la existencia humana: la presunción de inocencia, nunca de lo contrario. Die belanglose Dinge, "las cosas irrelevantes" que provocaban la ruina de  cualquiera, no son hoy las del tiempo histórico en el que Jünger lanzaba su advertencia. Eso es evidente; pero no está de más tener presente que el "retorno de los brujos" es siempre una posibilidad y una alternativa. En principio basta que la tentación totalitaria contamine y pervierta al poder ganado en las urnas. Las crisis económicas ya demostraron sobradamente cómo sirven a esa tentación.
__________

FAB

a Conceptos Valid HTML 4.01 Transitional