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A tenor del planteamiento desarrollado en los capítulos precedentes [3] a [7], se perfilan dos clases de conclusiones:
- la que atañe al método, —extensión, insuficiencia del campo, juicio sobre lo novedoso—; es la clase intrínseca al procedimiento,
- la que desvela, —confirma, rechaza o trasciende— aspectos de la organización narrativa de Orwell; es la clase propia del objetivo perseguido.
Esta diferenciación no presupone independencia entre clases, aunque la exigencia de concisión al redactar las inferencias pueda sugerir lo contrario y conducir, en algún caso, a generalizaciones inexistentes.
A la clase I que atañe al método pertenecen:
1.1- El procedimiento de análisis literario reducido al examen directo de los elementos espacio, tiempo y personajes es, a pesar de su limitación, apropiado para señalar características diferenciales en (y entre) los textos narrativos. También parece el paso previo e indispensable para abordar el examen de los restantes elementos (intriga, acción, foco y sentido).
1.2- La representación gráfica ideada al efecto ha facilitado la progresión del análisis y la síntesis de resultados, apoyando la producción de inferencias por superposición. No obstante, se intuye que los gráficos no se deben separar de su contexto analítico —es decir, no se pretende que sirvan o sean 'leídos' sin su texto— porque son un acto de interpretación añadido que, inevitablemente, aumenta la distancia del receptor al objeto interpretado y por ello, si son observados aislados, pueden producir confusión.
De todas formas, la simple inspección de los gráficos una vez que su significado convencional resulta familiar, permite captar enseguida las relaciones que el analista ha percibido y/o ha considerado más importantes. Por ejemplo, la presumible intencionalidad didáctica del autor/narrador por la presencia o trazas de lector/narratario; o el recurso a la sinestesia en alguna de las descripciones.
1.3- La "traza semántica", representativa de la sucesión de adjetivos que contiene un texto, y resultado de un sencillo cálculo apoyado en los pesos factoriales de la tabla de Osgood, es ilustrativa de las tendencias evaluativas, de potencia y de actividad presentes en el discurso, aunque su validez como herramienta de producción de inferencias no puede (ni debe) ser establecida hasta que se disponga de un "diccionario" de adjetivos sustancialmente representativo.
1.4- Para la reconstrucción del proceso analítico, reducido al examen de los elementos, basta el seguimiento de los textos según la convención normativa expuesta.
La reproducción de una traza semántica, o la construcción de otra cualquiera, es posible haciendo uso del listado de adjetivos (en castellano) que remite a la tabla de Osgood original. La pretensión de obtener un rendimiento razonable en esa tarea necesita del soporte informático, [véase adenda al final].
1.5- La incursión por la Utopía, como concepto y categoría literaria, ha determinado una posible definición para la novela utópica, subgénero literario dentro del que debe bastar con distinguir dos clases opuestas: eutopía y dystopía.
A la clase II específica de la organización narrativa, corresponden las conclusiones que contienen matizaciones obtenidas de los libros consultados, especialmente de los estudios monográficos.
Los índices (de autores y de conceptos destacados) facilitan la localización literal de las opiniones de los estudiosos que, de todas formas, representan una parte exigua de las inferencias que siguen:
2.1- El período de incubación (*) que siempre precede a una obra creativa ha representado en el caso de Orwell toda una dilatada fase que, tanto en su opinión como en la de sus críticos, ha definido la característica primaria de su narrativa: el distanciamiento entre el tiempo de la experiencia y el de la escritura. (*) Tomo el concepto 'incubación' de WALLAS, —citado por STORR (1972) p. 64— que por contraste con 'la gestación del escritor' determina rigurosamente la inferencia. La obra que escapa a tal condicionamiento, 'Animal Farrn', es también la excepción en la trayectoria normal de la producción orwelliana de ficciones.
2.2- La utilización del espacio por Orwell está muy marcada por la explicitación de los fenómenos sensoriales. Destaca el sentido del olfato.
La preponderancia de la descripción en 'Burmese Days' cede en las novelas siguientes, pero esta cesión sólo es cuantitativa: la densidad de los recursos descriptivos en '1984' juega en favor de la economía narrativa; subelementos y relaciones son prácticamente los mismos en número, pero su utilización más compacta -más sabia- aleja al autor de las cualificaciones realistas primigenias, del realismo social victoriano.
2.3- Los tiempos de la aventura y de la narración acusan diferencias sustanciales de tratamiento entre la novela inicial y la terminal: la evocación retrospectiva que, en 'Burmese Days', es un simple artificio de presentación o resumen -usualmente de la historia de un personaje-, pasa a convertirse en el recurso apropiado del tratamiento simbólico. La analepsis, en '1984', sirve a la ensoñación, al tiempo indefinido que, como en los simbolistas, trata de no existir, de ser ucronía.
Por otra parte, el pautado riguroso del tiempo de la aventura es una característica persistente en toda la ficción orwelliana, a la vez que el ritmo o 'tempo' narrativo se nota descontrolado en la aventura birmana mientras, en '1984', retorna a la tendencia de distribución simétrica de los recursos (aceleraciones, elipsis, escenas...) que ya se observa en 'A Hanging', el brevísimo y magistral primer relato.
2.4- La caracterización de los personajes es el punto más débil según sus críticos. A ello contribuyen las señales de intromisión del autor/narrador, vulneración del consenso común de la preceptiva novelesca que es, fundamentalmente, producto del didactismo —indisimulado en los ensayos, reportajes y fragmentos autobiográficos, y mal contenido en las ficciones—. No obstante, Orwell es uno de los creadores del estilo del antihéroe evasivo que abunda en la novela inglesa de los años cincuenta y, no sólo los protagonistas, sino muchos personajes secundarios son prototipos de inadaptación al medio, "retratos" de hombres y mujeres empeñados en nadar en contra de la corriente.
2.5- Aplicado a la 'traza semántica', el concepto de resultante dominante determina una preeminencia exageradamente evaluativa; lo cual, por contraste, hace más significativa la orientación activa (hacia el 'eje' de actividad) de 'A Hanging' y, también, hace notar la mayor complejidad —los bucles— que presenta el primer capítulo de '1984'. Entre las muestras ensayadas, esta complejidad sólo ha encontrado paralelo en la traza del tercer capítulo de 'Pincher Martin', la novela de Golding.
2.6- La filiación simbolista de '1984' o el intento tenaz de Orwell para encontrar una alternativa a sus planteamientos, acercándose al simbolismo, no es algo que se pueda demostrar con el proceso analítico aquí seguido.
El análisis por elementos destaca aspectos relacionados con los símbolos, pero no más allá de un primer y elemental nivel. En cuanto a la traza semántica, aunque quizás la complejidad (derivada de los 'bucles') pueda tener alguna relación con el simbolismo, no excluye la posibilidad de que la relación se presente con cualquier otra escuela literaria.
2.7- La pertenencia de '1984' al subgénero literario de la novela utópica fue anunciada por el mismo autor. Su asignación a la clase "dystópica" está en autores recientes, y se ha razonado en estas páginas.
2.8- Por último, si el nivel de interpretación más profundo de '1984' se encuentra, ciertamente, en la denuncia al culto de la sensación de poder, la tesis más relevante de la obra capital de Orwell es, a mi entender, un alerta sobre el futuro de la Historia. Esa tesis, que pasa por la transformación/destrucción del lenguaje —como método de probada eficacia en la manipulación—, concluye por fuerza en que la libertad de expresión es condición 'sine qua non' del libre albedrío. ... libertad que se extiende a los significantes, a los códigos ...
Es significativo que Orwell, casi en el último minuto de su vida, prestase atención a la lenguas gaélica y escocesa que nunca le habían interesado, —citado por CRICK (1980) p. 404—.
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ADENDA «Palabras como Látigos» :: «Words like Whips»
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Fernando ANGUITA B.
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