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Estuvo allí, pensó.
Mañana mucha gente dirá lo mismo, lo documentará con imágenes, con fotos y videos de Smartphone, con 'souvenirs' diversos, trozos de lona azul, de cartón pintado, de pancarta rota.
Pasar por Sol desde Gran Vía, bajando por Montera, a través de la muchedumbre, había sido una aventura surrealista. Pensaba, olía, golpeaba….
'... es como las hormigas, sigues una especie de rastro químico, de inferencia de antenillas negras, porque no hay camino posible, no hay orden ninguno. Sigues a uno que parece que se abre paso de no sé qué forma, de pronto lo pierdes, te quedas parado frente a una pared de gente parada, en grupos hacinados, hablando… e intentas ser tú quien abre camino, pones cara de duro, hombros de forzudo, y avanzas a trompicones, a quiebros, y notas que tras de ti se han colocado varias otras hormigas, que aprovechan tu surco entre la masa como tu hacías antes. Y ves que otro reguero de hormiguillas se abre paso más rápido a tu izquierda y quiebras el paso y te unes de nuevo atrás de otros… mueves las antenitas más relajado y te dejas llevar... '
Y ves sus caras, y sientes la tuya, los olores no son malos, las expresiones no son bruscas.. la gente es agradable de aspecto… son como tú. Empieza a sorprenderte…
Tu mujer había llamado, iba a estar allí en Sol con tu hija mayor, tras la orden judicial, gubernamental, policial, informativa… de que no era legal estar allí, en el Sol de la noche, a partir de las 24. Así que salió de sus clases del máster, se subió en su motocicleta, llegó raudo a la Gran Vía, tras el edificio de telefónica y se dirigió hacia la marabunta, sin ganas, en alerta, mirando todo a paso rápido, como siempre que se movía por su querida Madrid. Y vio caras de agrado, sonrisas, besos de pareja, hombres maduros con cámaras réflex digitales al hombro y Lacoste’s, mujeres esbeltas y guapas con sus joyas discretas, jóvenes, viejos, niños, decenas de motos en las aceras, Harley’s, BMW’s, scooter’s de todo pelaje, parejas con sus bebés en carritos de Janè…. Iban todos hacia ‘el proceso de reflexión colectivo’ convocado en la plaza. Plaza histórica de ‘corrillos’ ahora más bien de marabuntas, de voces dispersas y ensordecedoras, de discursos coherentes, múltiples, cultos…. Escuchó que hablaban del maltrato unos, de las tendencias políticas otros, de la reforma de la ley electoral, de ingeniería de sistemas, de tácticas de comunicación, de los problemas de su hijo en el colegio, del divorcio de su hermana, de las nuevas ventanas con cristal solar, del ‘finde’ pasado en el hotel rural… ¿y si este año no podrían viajar a las Seychelles?
¡Póngame media ración de boquerones en vinagre y media de bravas, camarero! Le dijo a gritos nuestro espectador inesperado y asombrado, en la terraza del callejón esquina con Espoz y Mina, paellero y turístico, y como siempre lleno de gente tomando sus cañitas.
Esto era, pensó, lo que no quieren perder, es la debacle contra la que se rebelan, 'el sueño mediterráneo', buena cerveza, buenas tapas, tertulia y apariencias.
Póngame media ración de clase media, de la revolucionaria de la puerta del sol, por favor camarero.
_______J.A.G. ... es como las hormigas
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