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A finales de setiembre recibí varios correos de un compañero que, como tantos otros, había desaparercido de mi ámbito de relaciones personales hace más de medio siglo. Del contacto y de este 'revival' en la WEB es responsable otro compañero que, desde siempre, se ocupó motu proprio de ser 'notario' de los eventos de cierto fuste sucedidos a los integrantes de la promoción.
El texto original de «La traca... » se publicó en "Sindicalismo Independiente" de abril/1995, y hubiera seguido su periplo hasta el olvido definitivo de no ser por la noticia aparecida en el Heraldo de Aragón el pasado 29 de setiembre. »»»
Ignoro si la festiva tertulia que mantuvieron los personajes de la historieta que sigue se podría repetir hoy. Sin embargo, exactamente ahora, en el limbo de un gobierno deshauciado y soportando una crisis que amenaza acabar con todo, sobrecoje comprobar que después de dieciséis años se repiten contumaces las posturas de hombres poderosos que sólo reman en beneficio de su partido político o, peor aún, exhibiendo victimismo nacionalista –que siempre vende bien–, para enmascarar la verdadera meta: el enriquecimiento personal.
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Jobar, tíos, ¡Veréis qué traca! Todas las tardes, a la salida del trabajo, los amigos tenemos una amena tertulia en nuestro garito preferido, mientras nos tomamos unos vinos en amigable charla, pero la otra tarde acudieron el Piru y el Segis, dos buenos amigos y dos egregios contertulios. El Piru es un tío majo y simpático, muy leído e instruido, de palabra fácil y mucha mano izquierda para quedarse con el personal; y, también, un pirao que si llega el caso es capaz de discutir, ¡sólo por joder!, de todo lo divino y lo humano, y, encima, queda como un señor. El Segis es otro buen elemento, inteligente y majo donde los haya, pero del que es mejor huir cuando le sale la vena regionalista. Como siempre, la tertulia se iba animando y cuando llevábamos dos o tres rondas va el Segis y, con motivo del artículo "PSOE y PP quieren engañar a Aragón" publicado en el Heraldo, saca a relucir el Pacto del Agua, para no variar, y empieza la traca, su traca, que nos enciende a todos, y la discusión va a más porque hay opiniones para todos los gustos y el Segis no cede.
¡Anda, anda!. Coge la palabra el Piru y nos suelta que el Pacto del Agua es una auténtica cabronada, una jugarreta maestra que les endilgó a todos los políticos aragoneses el Antoñito Aragón —ese ex Presidente de la C.H.E. que dicen que si es amigo del famoso Roldán, ya sabéis quién digo, ¿no? -, como brazo ejecutor del engaño tramado por el Ministro Borrell, catalán por más señas, para llevarse toda nuestra agua para Cataluña. Tíos, ya sabéis que aquí todos estamos sensibilizados con el tema del agua de nuestros ríos, así es que podéis suponer que acto seguido se armó el taco, ¡qué follón! Pero el Piru, tranquilo, sin despeinarse, con cara de cachondeo y gesto autoritario, nos manda callar y dice "Chit, aquí todos quietos paraus que os lo voy a explicar, que tengo un amigo terrateniente de por allá de por Binefar que es más listo que el hambre y me tiene muy bien informau". Y empezó a largar:
Primero.—¿Estuvisteis en aquellas Jornadas del Agua que se celebraron en el Paraninfo de la vieja Facultad de Medicina con el cachondeo del Pacto del Agua?, ¿¡... vais a estar ahí!?, ¡Yo sí que estuve, con mi amigo el terrata!, además en la Sesión de Clausura, a la que asistió el Ministro de O.P. José Borrell, catalán y del PSOE, que se pegó un discurso que nos dejó dormidos. Pero lo bueno vino en Ruegos y Preguntas, cuando el Catedrático de Hidrología de la Universidad Javier Martínez Gil hizo la suya: "Sr. Ministro, ¿me puede decir cómo han hecho ustedes el Plan Hidrológico Nacional?", y el Ministro le contestó, más o menos, "... que para ello su equipo había hecho todas las sumas y restas posibles —estos tíos sólo saben sumar y restar... ¡y algunos, afanar!—, y que ya habían decidido el máximo de gente que podía vivir en Aragón, y que el aragonés que viniera de más tendría que ahuecar el ala y marchar para la costa, y que por lo tanto ya sabían el agua que tenían que dejar aquí y la que se podían llevar”.
El catedrático se sentó muy calladico y siguió el teatro. Y después de semejante mazazo, que fija los límites de crecimiento para Aragón sin importar que la Constitución dice que cada español podrá vivir donde le dé la gana, allí quedamos todo el mundo "alelau", sin decir ni MU, porque somos gilipollas y cobardes, empezando por nuestros políticos... ¡Primer aviso, y gordo!
Segundo.—¿Sabéis que es eso de la regulación de los ríos?
—Hombre, hacer embalses, dije yo.
—Poca cosa es, pero por ahí se empieza, siguió diciendo el Piru. Pues para empezar, sentar la teoría: el padre de mi amigo el terrata dice que un amigo suyo que era ingeniero de la C.H.E. y que sabía muy bien lo que se decía, decía hace ya muchos años que para tener un río de las características de los nuestros aceptablemente regulado hacía falta tanta capacidad de embalse como agua trae el río en año medio. En consecuencia, les decía que el embalse de Barasona, del que mis amigos reciben el agua para el riego de sus tierras, tendría que ser diez veces más grande y que por eso nunca tendrían agua suficiente. El tiempo le ha dado la razón, y el personal regante, incluidos mis amigos, está cada vez más cabreado porque las necesidades son cada día mayores y las cosas van a peor de modo alarmante. Y sólo les faltaba la sequía de los últimos años.
—¡Bueno, y ahora qué!, dice el Segis con cara de mosqueo.
—¡Pues casi nada, tío!, sigue el Piru. Escucha que vamos a aplicar la teoría del ingeniero de la C.H.E. ¿Sabes lo que pretenden hacer con el Pacto del Agua?. —Pues verás: por un lado, recrecer el embalse de Yesa haciéndolo mayor que la aportación del río Aragón en año medio, para poder guardar de los años que baja más agua de lo normal para los años de sequía. Por el contrario, la capacidad de los embalses que proponen hacer en Aragón, importantísimos para asegurar nuestro futuro como región, no llegan ni a la mitad del agua que traen sus ríos en año medio.
Ejemplo de lo que os digo es el río Cinca, el mejor río que tenemos, con dos embalses funcionando, El Grado y Mediano, con una capacidad total de unos 800 millones de metros cúbicos, lo que viene a ser la mitad de la aportación anual media del río. Y el río Gállego está mucho peor. Y el agua se nos escapa a chorros y luego la echamos en falta y no nos quejamos como deberíamos.
[Murmullos. El personal, acojonado]
¿Y cómo se come esto?
—¡Esta es la astuta estrategia del tío Borrel, tan catalán él!. ¿Sabéis cómo tienen la jeta de justificar que Yesa tenga que ser tan grande? Lo sabéis todos, y también lo cuentan todos los periódicos, los adictos y los que no: dicen que así se va a asegurar el agua de Bardenas y de otros muchos regadíos, que desde Yesa se abastecerá el futuro gran Zaragoza, y más pueblos, con aguas de buena calidad y no la mierda envenenada que bebemos ahora, que habrá agua para el trasvase y no sé cuantas cosas más. Y todavía dicen que sobrará agua para otras emergencias. ¡Para emergencias, dicen!, sí, sí; luego os contaré una teoría que tiene mi amigo el terrata al respecto de estas emergencias, que puede que tenga razón y que, de ser así, levanta ampollas.
—El Segis, nervioso, cavilaba y tragaba mecha, porque no le dejábamos meter baza diciéndole "Tú te callas, coño; y no la líes"
Pero el Piru no le hacía caso y después de echar un trago siguió con su argumento diciendo: —¿Sabéis por qué hacen los otros embalses pequeños? ... pues para que toda el agua que no pueden guardar se vaya por los ríos abajo, hasta el Ebro, para guardarla para Cataluña en el embalse de Mequinenza, el llamado Mar de Aragón y tan grande o más que Yesa recrecido, y en el embalse de Ribarroja, que está de seguido y que es más o menos como el de El Grado. Todas las aguas que no se puedan guardar en Aragón, del Gállego, del Cinca, del Esera, Alcanadre y demás ríos, aguas cojonudas, todas irán a parar a los embalses de Mequinenza y Ribarroja, con un total de unos 2.000 millones de metros cúbicos de capacidad, el montón de agua más grande de España, donde se mezclarán con las aguas que llegan por el Ebro cargadas de mierdas y demás venenos, y así estos embalses dejarán de ser un estercolero porque las aguas, mezcladas, recuperarán la calidad suficiente para que puedan engordar los siluros como Dios manda, y se la puedan llevar a Cataluña sin que se envenene el personal. ¿Está claro, tíos? Porque si el agua se guardara en Aragón, igual se nos ocurría usarla en nuestro beneficio y se les había jorobado el invento.
Otro traguico de tinto, y el Piru sigue diciendo: Y según mi amigo el terrata, la gran cabronada, la mayor chapuza, es el embalse que quieren hacer en Santaliestra, en el río Esera. Que según el MOPU es lo único que falta para regular el río, cosa que no se lo cree ni el más tonto del lugar, y además ya sabéis la que se ha montado en el pueblo. No lo quieren ni en pintura por los perjuicios que acarrea, y porque saben que no soluciona gran cosa y que vale más de 30.000 míllones de pesetas, un pastón que no se va a poder pagar nunca jamás; una ruina. Pero, eso sí, se habrá cumplido el objetivo del Gobierno: conformar a la buena gente y que buena parte del agua que trae el río siga marchando "ca pabajo", camino de Cataluña.
El Piru nos tenía a todos como hechizados, sin atrevernos a abrir la boca, cuando siguió diciendo, en un tono más tranquilizador, como si fuera de broma: Y ahora os voy a contar la teoría que tiene mi amigo el terrata sobre las posibles emergencias atendibles desde el Yesa recrecido, que os he nombrado antes. Resulta que a la Generalitat, y al Gobierno, les tiene muy preocupado que un buen día los aragoneses, hartos de pasar sed, de tanta cabronada y de tanto robo, nos cabreemos más de la cuenta y nos dé por "vulcar" camiones de carburo en Mequinenza, a ver quién revienta antes, y para esa ocasión —si eso llegara a ocurrir, Dios no lo quiera— que no falte agua buena de Yesa para Cataluña. ¡Reconoceréis que esto si que es una bomba!
Bueno. ¿Os habéis enterado todos?, ¿Vale ya?, ¡Pues se acabó! Y ahora, aprovechando la cara de pasmao y gilipollas que se le ha quedado al Segis, que se pague una ronda antes de que se reponga de esta, que las lecciones no las doy gratis. Y que se vaya al pedo el Pacto del Agua, que lo revisen bien que buena falta le hace, y a los que lo pactaron que los pulpe un follo. Y con éstas se rompió el hechizo y se armó la mundial, como tenía que ser. ¡Vivas y hurras! Y el pobre Segis, que seguía acojonado, defendió como un bravo sus dos orejas que se las queríamos cortar para dárselas al Piru, y hasta el camarero se estiró con un par de rondas gratis, y eso que era miércoles.
FIN de la historia.
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Amigos, nunca me había preocupado gran cosa por las cuestiones del agua de nuestros ríos, porque de alguna manera confiaba en nuestros políticos. Pero conozco muy bien al Piru, sé los puntos que calza y también sé que es un cachondo mental medio pirao que disfruta desconcertando al personal, pero reconozco que esta vez me ha dejado preocupado y que no paro de preguntarme hasta dónde puede ser verdad esta historia. Por eso os la cuento, por si alguien me puede explicar todo este lío del Pacto del Agua y de los trasvases de modo que yo lo entienda, y porque me gustaría, de verdad, darle un revolcón a las teorías que nos ha contado el Piru, porque también yo, como el Segis, he empezado a dudar de la capacidad de nuestros políticos aragoneses y esto no es bueno para nada.
¡Agur!. Por cierto, me llaman Malolo y soy un amigo.
_______M.L.C.P. ¿Sabéis que es eso de la regulación de los ríos?
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